Esquí en verano: guía completa para disfrutar de los glaciares todo el año
Descubre cómo esquiar en verano sobre glaciares: mejores destinos, equipamiento, seguridad, horarios y consejos para organizar un viaje de esquí estival con éxito.

Cuando pensamos en esquí, casi siempre lo asociamos con el invierno, montañas nevadas y temperaturas bajo cero. Sin embargo, cada vez más aficionados descubren una alternativa igual de apasionante: el esquí en verano sobre glaciares. Esta modalidad permite deslizarse sobre nieve real durante los meses más cálidos, combinar deporte y turismo de montaña, y alargar la temporada de esquí prácticamente todo el año.
En este artículo encontrarás una guía completa sobre el esquí en glaciares durante el verano: qué es, cómo se organiza, qué destinos destacan en Europa y el mundo, qué equipamiento necesitas, cómo entrenar, qué precauciones tomar y cómo planificar un viaje que sea tanto seguro como inolvidable.
¿Qué es el esquí en glaciares en verano?
El esquí de verano en glaciares consiste en aprovechar las áreas de alta montaña donde la nieve se mantiene durante todo el año gracias a la altitud y a las bajas temperaturas en la parte más alta del macizo. En muchos de estos glaciares se instalan remontes, pistas balizadas y servicios de estación, lo que permite practicar esquí alpino, snowboard e incluso entrenamientos de alto nivel en pleno julio o agosto.
A diferencia de una estación invernal tradicional, las áreas esquiables en verano suelen ser más reducidas y se concentran en las cotas más elevadas. Aun así, ofrecen pistas bien preparadas, zonas específicas para clubes y equipos de competición, y, en muchos casos, snowparks con módulos y saltos para los amantes del freestyle.
Ventajas de esquiar en verano
El esquí en glaciares durante el verano tiene particularidades que lo convierten en una experiencia única. Más allá de la curiosidad de esquiar en manga corta, existen ventajas concretas respecto al esquí tradicional de invierno.
- Menos masificación: Aunque algunos glaciares son muy populares, el volumen de esquiadores suele ser menor que en plena temporada alta invernal.
- Condiciones ideales para entrenar: Muchos equipos profesionales y clubes infantiles utilizan el verano para pulir técnica cuando las pistas están menos saturadas.
- Clima más agradable: Las temperaturas son frías en la parte alta, pero mucho más suaves que en pleno invierno, lo que hace más cómodo el día de esquí.
- Vacaciones combinadas: Es posible esquiar por la mañana y realizar senderismo, ciclismo de montaña o turismo cultural por la tarde en el valle.
- Ampliación de la temporada: Para quienes aman la nieve, esquiar en un glaciar en verano significa no tener que esperar hasta diciembre para volver a ponerse los esquís.
Destinos destacados de esquí en glaciares
Europa es el gran epicentro del esquí de verano, gracias a sus macizos alpinos y a la tradición de sus estaciones. Sin embargo, también existen otras opciones en el resto del mundo que vale la pena conocer.
Glaciares de esquí en Europa
En los Alpes se encuentran algunos de los glaciares más famosos para esquiar en verano. Cada uno tiene su personalidad, su nivel de exigencia y su oferta de ocio complementaria.
- Tignes (Glaciar de La Grande Motte, Francia): Situado por encima de los 3.000 metros, ofrece pistas amplias y bien preparadas, así como zonas específicas para entrenamiento. Suele abrir desde finales de primavera hasta principios de otoño, según las condiciones.
- Les 2 Alpes (Glaciar de Mont-de-Lans, Francia): Uno de los referentes del esquí de verano, conocido por su gran snowpark. Es muy popular entre riders de freestyle y campamentos de verano para jóvenes.
- Hintertux (Austria): Uno de los pocos glaciares con esquí prácticamente 365 días al año. Ofrece una gran variedad de pistas y una excelente calidad de nieve gracias a su altitud.
- Stubai (Austria): Muy apreciado por equipos de competición, dispone de pistas largas y anchas, así como infraestructuras modernas. Suele abrir desde el otoño hasta comienzos del verano y, en algunos años, parte del verano.
- Zermatt – Matterhorn Glacier Paradise (Suiza): Es uno de los dominios de esquí de verano más altos de Europa, con vistas impresionantes al Cervino. Combina pistas de entrenamiento y zonas para esquiadores recreativos.
- Saas-Fee (Suiza): Famoso por sus glaciares y por ser sede de numerosos campamentos de freestyle y esquí de competición. Sus instalaciones de verano se complementan con un pueblo sin coches muy orientado al turismo familiar.
Otros destinos internacionales
Más allá de Europa, existen destinos de esquí en verano que se benefician del cambio de estación entre hemisferios o de condiciones geográficas especiales.
- Chile y Argentina (hemisferio sur): Aunque aquí se habla más de esquí invernal, para los europeos y norteamericanos el invierno austral coincide con su verano. Estaciones como Valle Nevado, Portillo o Las Leñas se convierten en una opción para esquiar "en verano" cambiando de hemisferio.
- Glaciares en Norteamérica: Algunos glaciares de Estados Unidos y Canadá han ofrecido históricamente esquí de verano, aunque la disponibilidad varía mucho según las condiciones y el cambio climático.
- Nueva Zelanda: Al igual que en Sudamérica, aquí el invierno austral coincide con el verano europeo, ofreciendo otra opción para quienes quieren esquiar en los meses de julio o agosto.
Condiciones de nieve y horarios en verano
Esquiar sobre un glaciar en verano supone adaptarse a ritmos diferentes a los de la temporada de invierno. La variación de temperatura a lo largo del día influye directamente en la calidad de la nieve.
Por lo general, los glaciares de esquí de verano abren muy temprano, a veces poco después del amanecer, y cierran a media mañana o a primera hora de la tarde. Esto se debe a que, a medida que avanza el día y aumenta la temperatura, la nieve se transforma rápidamente de dura y compacta a blanda y pesada.
- Nieve dura por la mañana: En las primeras horas, la nieve suele estar dura o incluso helada, ideal para el entrenamiento técnico y el carving, pero exigente para esquiadores poco experimentados.
- Nieve primavera a media mañana: Con el sol, la superficie se ablanda y se vuelve más fácil de manejar, aunque puede formarse nieve "paposa" al final de la jornada.
- Riesgos de grietas y zonas cerradas: Los equipos de la estación balizan cuidadosamente las áreas seguras, pero es fundamental respetar las indicaciones, ya que los glaciares pueden presentar grietas ocultas fuera de pista.
Planificar bien el horario es clave: conviene madrugar, aprovechar las mejores condiciones de las primeras horas, hidratarse constantemente y asumir que la jornada de esquí será más corta que en invierno. A cambio, tendrás toda la tarde libre para otras actividades de montaña.
Equipamiento recomendado para esquiar en verano
El equipamiento para esquiar en un glaciar en verano se parece mucho al de invierno, pero con algunos matices importantes. El objetivo es protegerse del frío a primera hora y, al mismo tiempo, del sol intenso y del calor progresivo a lo largo del día.
- Ropa por capas: Utiliza una primera capa transpirable, una segunda capa ligera y una chaqueta cortaviento o impermeable. Es probable que al final de la mañana te sobre ropa, por lo que las capas permiten adaptarte.
- Pantalones de esquí ligeros: Lo ideal es que sean impermeables y transpirables. Algunos optan por pantalones algo más finos que en pleno invierno.
- Guantes finos pero resistentes: Aunque haga sol, el viento en los remontes puede ser frío. Los guantes también protegen en caso de caídas.
- Casco obligatorio: El casco no solo protege de impactos, también del sol en la cabeza y del frío en las primeras horas.
- Gafas de sol y máscara: La radiación UV en alta montaña y sobre el reflejo de la nieve es muy intensa. Lleva gafas de sol con alta protección y, si el viento es fuerte, una máscara de ventisca.
- Crema solar de alta protección: Aplícala en rostro, cuello y labios antes de subir al glaciar y renuévala cada pocas horas. Las quemaduras solares son muy frecuentes en esquí de verano.
- Material de esquí o snowboard: Esquís o tabla, fijaciones ajustadas, botas cómodas y bien adaptadas. Si vas a entrenar, puede ser útil un material algo más específico (esquís de slalom, por ejemplo).
Preparación física y técnica
El esquí en glaciares exige un nivel de forma aceptable, especialmente porque la altitud puede afectar la capacidad de esfuerzo. Además, las condiciones de nieve variable requieren una buena base técnica para disfrutar con seguridad.
- Entrenamiento previo: Trabaja fuerza de piernas, core y resistencia cardiovascular unas semanas antes del viaje. Ejercicios como sentadillas, zancadas, bicicleta o carrera suave son buenas opciones.
- Adaptación a la altura: Si no estás acostumbrado a la altitud, es recomendable llegar uno o dos días antes para adaptarte y evitar malestar.
- Clases y cursos: Muchas estaciones ofrecen cursos específicos de esquí de verano, tanto para perfeccionamiento como para principiantes. Un profesor local te ayudará a conocer mejor el terreno y las condiciones.
Si viajas con niños o con personas que esquían pocas veces al año, planifica jornadas más cortas, con descansos frecuentes y actividades alternativas por la tarde para evitar el agotamiento.
Seguridad y medio ambiente en los glaciares
Los glaciares son ecosistemas frágiles y, al mismo tiempo, entornos de alta montaña con riesgos específicos. Al esquiar en verano, es importante seguir las normas de seguridad y actuar con respeto hacia el medio ambiente.
- Respeta las zonas balizadas: Nunca salgas de las pistas señalizadas. Fuera de las áreas controladas pueden existir grietas, puentes de nieve inestables y otros peligros.
- Atención a la meteo: El tiempo en alta montaña puede cambiar con rapidez, incluso en verano. Consulta el parte meteorológico y sigue las recomendaciones del personal de la estación.
- Hidratación y alimentación: El sol, la altitud y el esfuerzo físico aumentan la deshidratación. Bebe agua con frecuencia y lleva snacks energéticos.
- Protección ambiental: No dejes basura, utiliza las papeleras y respeta la señalización. El retroceso de los glaciares es una realidad vinculada al cambio climático; cualquier gesto de cuidado suma.
- Seguro de montaña: Verifica que tu seguro de viaje o de deportes cubre la práctica de esquí en glaciares. En caso de accidente, los rescates en alta montaña pueden ser costosos.
Cómo planificar un viaje de esquí en verano
Organizar un viaje para esquiar en glaciares en verano implica tener en cuenta algunos aspectos logísticos específicos, distintos a unas vacaciones de nieve en enero.
- Elegir la estación adecuada: Define tu nivel de esquí, tu presupuesto y el tipo de experiencia que buscas (entrenamiento intensivo, viaje en familia, freestyle, etc.). Investiga las fechas de apertura del glaciar, ya que pueden variar cada año.
- Reservar con antelación: Muchos clubes y campamentos bloquean plazas en hoteles y apartamentos de los destinos de esquí de verano. Reservar pronto te garantiza mejores precios y disponibilidad.
- Transporte: Comprueba la conexión entre el pueblo donde te alojes y el acceso al glaciar. En muchas estaciones hay telecabinas o funiculares que salen desde el mismo valle.
- Forfaits y horarios: Infórmate sobre tipos de forfait (por días, semanas, mañanas, etc.) y horarios de apertura de remontes. En esquí de verano, es habitual que el forfait cubra solo las primeras horas del día.
- Actividades complementarias: Planifica rutas de senderismo, visitas culturales, spas o actividades para niños. La montaña en verano ofrece muchas posibilidades más allá del esquí.
Impacto del cambio climático en el esquí de verano
El esquí en glaciares se encuentra en una encrucijada debido al cambio climático. El aumento de las temperaturas y la reducción progresiva de la masa de hielo están afectando a la extensión y la duración de la temporada de esquí de verano.
Muchas estaciones se han visto obligadas a adaptar su oferta: algunas han reducido el periodo de apertura estival, otras han invertido en sistemas de conservación de nieve, y otras han reorientado buena parte de su estrategia hacia actividades de montaña sin nieve.
Como esquiador, puedes contribuir minimizando tu impacto: optar por transportes más sostenibles cuando sea posible, reducir el uso de plásticos de un solo uso, respetar la flora y la fauna locales, y apoyar iniciativas de turismo responsable en alta montaña.
¿Para quién es ideal el esquí en glaciares?
El esquí de verano en glaciares puede ser una experiencia fantástica para diferentes perfiles de esquiadores y viajeros.
- Apasionados de la nieve: Si sientes que la temporada de invierno se te queda corta, el esquí en glaciares te permite sumar semanas de nieve a tu año.
- Esquiadores intermedios y avanzados: Quienes ya tienen cierta técnica disfrutarán especialmente de la calidad de la nieve a primera hora y de las pistas específicas para entrenamiento.
- Familias activas: Para familias que disfrutan del deporte, combinar esquí matutino con ocio de montaña por la tarde puede ser el plan perfecto.
- Freestylers y competidores: Los snowparks de verano y las áreas reservadas para clubes son ideales para mejorar trucos y técnica de competición.
Para principiantes absolutos también puede ser una opción, siempre que se elija una estación con buenas escuelas de esquí y que se ajuste el nivel de exigencia. En estos casos, es especialmente recomendable contratar clases y comenzar con jornadas cortas.
Consejos finales para disfrutar al máximo
Antes de cerrar esta guía, vale la pena recapitular algunos consejos prácticos que marcan la diferencia en un viaje de esquí en verano sobre glaciares:
- Madruga para aprovechar la mejor nieve y evitar el calor de las horas centrales.
- Equípate por capas para poder adaptarte a las variaciones de temperatura.
- No subestimes el sol en alta montaña: utiliza crema solar, gafas y protección para los labios.
- Respeta las indicaciones de la estación y mantente en las zonas balizadas.
- Hidrátate bien y escucha a tu cuerpo; si notas fatiga o dolor de cabeza por la altitud, descansa.
- Planifica actividades complementarias para aprovechar al máximo la tarde en el valle.
Esquiar en verano en glaciares es mucho más que una rareza climática: es una forma distinta de vivir la montaña, de entrenar, de viajar y de relacionarse con un entorno que cambia rápidamente. Con una buena planificación, el equipamiento adecuado y una actitud respetuosa con el medio, podrás disfrutar de una experiencia única, rodeado de hielo, sol y vistas espectaculares, cuando en el valle todo el mundo piensa en playa.


