Guía completa para comprar una bici de segunda mano sin errores
Aprende cómo comprar una bicicleta de segunda mano sin equivocarte: qué revisar, cómo negociar el precio y en qué fijarte para evitar fraudes y gastos ocultos.

Comprar una bicicleta de segunda mano puede ser una excelente forma de ahorrar dinero y acceder a modelos de mayor calidad que quizás no podrías permitirte nuevos. Sin embargo, también implica ciertos riesgos si no sabes exactamente qué revisar ni cómo evaluar el estado real de la bici.
En esta guía aprenderás, paso a paso, qué aspectos debes comprobar antes de pagar, cómo detectar posibles engaños, qué preguntas hacer al vendedor y cómo asegurarte de que la bicicleta se ajusta a tus necesidades reales. Con estos consejos podrás comprar tu próxima bici usada con mucha más seguridad.
1. Define el uso que le vas a dar
Antes de empezar a buscar, es clave tener claro para qué quieres la bicicleta. No es lo mismo comprar una bici para paseos ocasionales por la ciudad que para hacer rutas de montaña exigentes o entrenar en carretera. Definir el uso te ayudará a centrar la búsqueda y a evitar compras impulsivas.
- Bici urbana o de paseo: Ideal para desplazamientos diarios, recados y trayectos cortos. Prioriza comodidad, posición erguida y facilidad de uso.
- MTB o bicicleta de montaña: Pensada para caminos de tierra, senderos y rutas técnicas. Busca buena suspensión, frenos potentes y resistencia.
- Bicicleta de carretera: Para entrenar, hacer kilómetros y rodar rápido sobre asfalto. Se valora el peso ligero y la eficiencia de pedaleo.
- Gravel o ciclocross: Mezcla de carretera y montaña ligera, perfecta si vas a combinar asfalto y pistas sin asfaltar.
- Bici plegable: Si necesitas combinar transporte público con bici o tienes muy poco espacio en casa.
Cuanto más claro tengas el uso, más fácil será descartar ofertas que no encajan, aunque parezcan “gangas”. Recuerda: una bici equivocada, aunque sea barata, termina siendo cara si no la usas.
2. Elige la talla correcta de bicicleta
La talla es uno de los aspectos más importantes y, a la vez, uno de los errores más frecuentes al comprar de segunda mano. Una bici demasiado grande o pequeña puede provocar molestias, mala postura e incluso lesiones.
Para reducir riesgos:
- Pide siempre la talla indicada por el fabricante (S, M, L o en centímetros) y el modelo exacto del cuadro para poder consultar la tabla de tallas en la web oficial.
- Ten en cuenta tu altura y longitud de pierna. Como referencia general, la mayoría de tablas de tallas parten de estos dos datos.
- Si puedes, prueba la bici antes de comprarla: si vas muy estirado, no llegas bien al manillar o no puedes apoyar bien los pies, probablemente no sea tu talla.
- No te fíes solo de sensaciones de un paseo corto: pide al menos dar una vuelta algo más larga, cambiar de marchas y ponerte de pie sobre los pedales.
Si dudas entre dos tallas, muchas veces es mejor una ligeramente más pequeña que una demasiado grande, ya que se puede ajustar mejor con potencia, sillín y tija. Aun así, lo ideal es dar con la talla recomendada para tu estatura.
3. Investiga el modelo y su precio de mercado
Antes de quedar con el vendedor, investiga un poco sobre el modelo de bicicleta que te interesa:
- Busca el modelo exacto en Internet para ver sus características originales (material del cuadro, grupo de transmisión, año de lanzamiento, gama, etc.).
- Comprueba el precio nueva (si aún se vende) y el precio medio de segunda mano en portales especializados o foros.
- Desconfía de precios excesivamente bajos respecto a otros anuncios similares, sobre todo si la descripción es muy vaga o el vendedor se niega a dar detalles.
- Valora componentes montados no originales: a veces mejoran la bici, pero también puede ser señal de reparaciones tras golpes o caídas.
Con esta información podrás saber si el precio que te piden es razonable y, además, tendrás argumentos para negociar en caso de que veas defectos o desgaste.
4. Comprueba el estado del cuadro
El cuadro es el corazón de la bicicleta. Reparar o sustituir un cuadro suele ser caro, así que revisarlo bien es prioritario. Tómate tu tiempo para inspeccionarlo con calma y, si puedes, a plena luz del día.
- Busca golpes, abolladuras o grietas, especialmente en uniones de tubos, alrededor de la dirección, la zona del pedalier y la parte trasera del cuadro.
- En cuadros de carbono, presta atención a cualquier fisura, ruidos extraños al presionar con la mano o zonas reparadas. Una grieta en carbono puede ser peligrosa.
- Comprueba que el cuadro esté recto: mira la bici desde atrás y desde delante y verifica que la rueda delantera y trasera estén alineadas.
- Revisa la pintura: arañazos superficiales son normales en una bici usada, pero zonas con pintura saltada que dejan ver el material pueden indicar golpes duros.
Si detectas daños estructurales, lo más prudente suele ser descartar la bici, salvo que el precio sea muy bajo y sepas exactamente lo que implica la reparación.
5. Revisión de la transmisión (cambios, cadena y platos)
La transmisión es uno de los conjuntos que más sufre el uso diario. Revisarla bien te evitará sorpresas y gastos extra nada más comprar la bici.
- Cadena: observa si está muy oxidada, rígida o con eslabones dañados. Una cadena muy desgastada implica que cassette y platos también pueden estar para cambiar.
- Cassette y piñones: fíjate en los dientes. Si parecen muy afilados, “mordidos” o con forma de aleta de tiburón, seguramente estén gastados.
- Platos: igual que los piñones, analiza el estado de los dientes. Un desgaste excesivo es señal de muchos kilómetros o mal mantenimiento.
- Cambios: durante la prueba, sube y baja todas las marchas. Deben entrar de forma fluida, sin ruidos fuertes, sin saltos ni tirones.
- Mandos y cables: comprueba que las manetas de cambio no estén flojas, rotas o muy duras, y que los cables no estén oxidados o deshilachados.
Ten en cuenta que cambiar cadena, cassette, platos o desviadores tiene un coste. Si ves desgaste, puedes usarlo como argumento para ajustar el precio con el vendedor.
6. Estado de los frenos: seguridad ante todo
Un buen sistema de frenos es básico para tu seguridad. Sea cual sea el tipo de freno (de disco o zapata), revisa estos puntos.
- Palancas de freno: deben moverse de forma suave, sin quedar enganchadas ni tocar el manillar con demasiada facilidad.
- Frenos de zapata: comprueba el grosor de las zapatas, que no estén cristalizadas ni muy endurecidas y que apoyen bien sobre la llanta.
- Frenos de disco mecánicos: revisa el grosor de las pastillas y que el disco no esté doblado. Al frenar, la bici debe detenerse con firmeza.
- Frenos de disco hidráulicos: verifica que no haya fugas de aceite, que la maneta tenga un tacto firme y que no llegue al manillar con poca presión.
- Prueba de frenada: en la vuelta de prueba, ensaya frenadas progresivas y más fuertes, tanto con el freno delantero como con el trasero.
Si los frenos no funcionan bien, valora el coste de ponerlos a punto (purgado, cambio de zapatas o pastillas, discos nuevos, etc.) y descuenta esa cantidad del precio o pide al vendedor que los revise antes de la venta.
7. Ruedas, llantas y neumáticos
Las ruedas influyen mucho en la seguridad y en el rendimiento de la bici. Asegúrate de que estén en buen estado.
- Comprueba el centrado de las ruedas: gira cada rueda en el aire y observa si se desplaza lateralmente. Un pequeño desvío es normal, pero si es exagerado, necesitará centrado o reparación.
- Revisa las llantas: busca golpes, abolladuras o grietas, especialmente en llantas de aluminio o carbono.
- Rayos: pasa la mano por los radios y verifica que ninguno esté suelto o roto. Una rueda con muchos radios flojos requiere un ajuste serio.
- Neumáticos: examina la banda de rodadura para ver si está muy gastada, agrietada o con cortes. Unos neumáticos nuevos pueden suponer un coste importante.
- Tipo de neumático: asegúrate de que se ajusta al uso que quieres (anchura, dibujo, tubeless o con cámara, etc.).
Aunque cambiar neumáticos es relativamente sencillo, resulta un buen argumento para negociar el precio si están muy gastados o en mal estado.
8. Dirección, manillar y sillín
Estos elementos afectan directamente a la comodidad y al control de la bici. Dedica unos minutos a revisarlos.
- Dirección: con la rueda delantera entre las piernas, intenta mover el manillar de lado a lado. No debería haber holguras ni ruidos extraños.
- Movimiento suave: levanta la rueda delantera y gira el manillar. Debe moverse con fluidez, sin puntos duros.
- Manillar y potencia: comprueba que no haya fisuras, golpes serios ni deformaciones. Verifica también que los tornillos no estén pasados.
- Sillín: revisa que la tija no esté oxidada y que el sillín se pueda regular en altura e inclinación sin problemas.
- Comodidad: durante la prueba, fíjate en la postura general. Si vas muy forzado de espalda, cuello o muñecas, quizá necesites ajustes o un tamaño distinto de bici.
9. Revisa el historial y la procedencia
Además del estado físico de la bici, es importante asegurarte de que la procedencia es legal y de que conoces su historial de uso y mantenimiento.
- Pide la factura original o algún comprobante de compra si es posible. Da más confianza y ayuda en caso de garantías del cuadro.
- Pregunta el motivo de la venta: cambio de talla, actualización de modelo, falta de uso, etc. Las respuestas evasivas pueden ser sospechosas.
- Consulta si ha sufrido accidentes importantes o reparaciones de cuadro. Una caída fuerte puede dejar daños ocultos.
- Desconfía de precios demasiado bajos sin explicación, anuncios sin detalles, pocas fotos o vendedores que tienen muchas bicis sin justificar su origen.
- Evita pagos en efectivo sin comprobante si la cantidad es elevada. Mejor transferencias o métodos que dejen rastro.
Si sospechas que la bici puede ser robada, lo más responsable es no comprarla. Además de cuestiones éticas, podrías tener problemas legales en el futuro.
10. Pregunta por el mantenimiento y las revisiones
Una bicicleta bien cuidada puede estar en mejor estado que otra más nueva pero mal mantenida. Interésate por los hábitos de mantenimiento del vendedor.
- Cada cuánto limpiaba y lubricaba la cadena. Una transmisión limpia suele indicar cuidado general.
- Si ha cambiado recientemente consumibles como cadena, cassette, pastillas de freno, cables o neumáticos.
- Si ha hecho revisiones en un taller y, en su caso, si conserva facturas de esas puestas a punto.
- Si ha hecho modificaciones importantes (cambio de horquilla, ruedas, frenos) y por qué motivo.
Cuantos más detalles concretos pueda darte el vendedor, más confianza generará. Las respuestas vagas suelen indicar poco conocimiento de la bici o poco interés en su cuidado.
11. Haz siempre una prueba real
Ver la bici en fotos no basta. Siempre que sea posible, intenta probarla en persona antes de comprarla. La prueba debe ir más allá de rodar unos metros.
- Ajusta el sillín aproximadamente a tu altura para tener sensaciones realistas de pedaleo.
- Cambia por todos los piñones y platos comprobando que la cadena no salte ni haga ruidos extraños.
- Frena varias veces, primero suave y luego con más fuerza, para revisar el comportamiento de los frenos.
- Escucha ruidos: chasquidos, crujidos fuertes o golpes pueden indicar problemas en pedalier, dirección o ruedas.
- Prueba diferentes posturas (sentado, de pie sobre los pedales) para evaluar comodidad y estabilidad.
Si algo no te convence durante la prueba, tómalo como una señal de alerta. No te sientas obligado a comprar solo por haber quedado con el vendedor.
12. Negocia el precio con criterio
La negociación forma parte natural de la compra de segunda mano. Para hacerlo bien, necesitas argumentos sólidos basados en el estado real de la bici.
- Anota los defectos detectados: transmisión gastada, neumáticos viejos, frenos desajustados, etc.
- Calcula aproximadamente el coste de poner la bici a punto en un taller o con piezas nuevas.
- Compáralo con el precio medio del mismo modelo en otros anuncios actuales.
- Ofrece una contraoferta razonable explicando tus motivos. Por ejemplo, "esta reparación costará en torno a X euros".
- Mantén una actitud respetuosa. Si el vendedor no quiere bajar, siempre puedes retirarte sin comprar.
Recuerda que una buena compra no es solo pagar poco, sino pagar un precio justo por el estado real de la bicicleta.
13. Aspectos legales y de seguridad al cerrar la compra
Una vez te hayas decidido, es recomendable dejar por escrito los datos básicos de la operación, sobre todo si el valor de la bici es elevado.
- Haz un contrato de compraventa sencillo con datos del comprador, vendedor, modelo, número de serie y precio.
- Anota el número de serie del cuadro. Te servirá en caso de robo o para futuras gestiones.
- Guarda capturas o copia del anuncio y de las conversaciones más relevantes.
- Si compras online y a distancia, usa plataformas con sistemas de pago seguro y evita enviar dinero por métodos no protegidos.
Tomar estas precauciones te aportará tranquilidad y será una prueba útil si surge algún problema después de la compra.
14. Después de comprar: puesta a punto recomendada
Incluso si la bici parece estar en buen estado, es muy recomendable hacer una revisión general tras la compra, ya sea por tu cuenta o en un taller de confianza.
- Limpieza profunda de cuadro y transmisión para empezar de cero.
- Revisión y engrase de cadena, cassette, pedales y puntos móviles.
- Ajuste de frenos y cambios para asegurar un funcionamiento suave.
- Revisión de aprietes (manillar, potencia, tija, ejes de ruedas, pedales).
- Comprobación de presiones en neumáticos y, si procede, revisión de amortiguadores o suspensión.
Esta puesta a punto no solo mejora la experiencia de uso desde el primer día, sino que también te ayudará a detectar a tiempo cualquier detalle que haya pasado desapercibido al comprar.
Conclusión: compra con calma e información
Comprar una bici de segunda mano puede ser una excelente decisión si lo haces con calma, sin prisas y con la información adecuada. Revisar el cuadro, la transmisión, los frenos, las ruedas y la talla, así como investigar el modelo y su procedencia, te permitirá minimizar riesgos y encontrar una bicicleta que realmente se adapte a ti.
Tómate tu tiempo para comparar ofertas, no tengas miedo de hacer preguntas y recuerda que siempre puedes renunciar a una compra si algo no te inspira confianza. Con estos consejos, estarás mucho mejor preparado para encontrar una buena bici usada, ahorrar dinero y disfrutar de cada salida con seguridad.


