Potasio del aguacate vs plátano: ¿qué fruta te conviene más para cuidar tu salud?
Descubre qué aporta más potasio, el aguacate o el plátano, cómo influye este mineral en la salud del corazón y de los músculos, y cuál fruta te conviene según tus objetivos.

Cuando se habla de alimentos ricos en potasio, el plátano suele llevarse todo el protagonismo, pero el aguacate lo supera claramente en este mineral esencial y además aporta grasas cardiosaludables muy interesantes para la salud del corazón. Ambas frutas son excelentes opciones para deportistas, personas activas o quienes buscan controlar la presión arterial, pero su perfil nutricional es diferente y conviene conocerlo para elegir mejor según cada objetivo.
Cuánto potasio aportan aguacate y plátano
Distintas fuentes de nutrición coinciden en que el aguacate aporta en torno a 500–520 mg de potasio por cada 100 g de parte comestible, situándose claramente por encima del plátano en densidad de este mineral. El plátano común, por su parte, se mueve aproximadamente entre 350 y 400 mg de potasio por cada 100 g, una cantidad alta, pero inferior a la del aguacate cuando se compara peso por peso.
Esto significa que, si se comparan raciones equivalentes en gramos, el aguacate ofrece más potasio que un plátano, desmintiendo la idea de que el plátano es la única gran fuente de este mineral. Aun así, un plátano mediano suele pesar más que la porción habitual de aguacate en un plato, de modo que en la práctica el aporte total de potasio de una pieza entera de plátano puede ser significativo y muy útil en el día a día.
Beneficios del potasio para el organismo
El potasio es imprescindible para el correcto funcionamiento de los nervios y los músculos, incluyendo el músculo cardíaco, ya que participa en la transmisión de impulsos eléctricos y en la contracción y relajación muscular. Un consumo adecuado de potasio ayuda a mantener el ritmo cardíaco estable y reduce la aparición de calambres y espasmos, algo especialmente relevante en personas físicamente activas y deportistas.
Además, el potasio contribuye a regular el equilibrio de líquidos y a contrarrestar los efectos del exceso de sodio, favoreciendo cifras de presión arterial más saludables y disminuyendo el riesgo de hipertensión y enfermedad cardiovascular. Por este motivo, tanto el aguacate como el plátano, al ser buenas fuentes de potasio, encajan muy bien en planes alimentarios orientados al cuidado del corazón y de la salud vascular.
Ventajas del potasio del aguacate
El potasio del aguacate llega acompañado de una alta proporción de grasas monoinsaturadas, similares a las del aceite de oliva, que se relacionan con un mejor perfil de colesterol y protección frente a enfermedades cardiovasculares. Este tipo de grasa se considera cardiosaludable porque ayuda a reducir el colesterol LDL desfavorable sin disminuir el colesterol HDL beneficioso, lo que resulta interesante en dietas para el corazón.
Al mismo tiempo, el aguacate destaca por su aporte de fibra, vitamina E y otros antioxidantes, que contribuyen a controlar la glucosa en sangre, mejorar el tránsito intestinal y reducir el estrés oxidativo. Combinado con su elevada densidad de potasio, el aguacate se convierte en una fruta muy completa para quienes buscan una alimentación saludable más allá de un simple aumento de este mineral.
Ventajas del potasio del plátano
El plátano se caracteriza por ser una fuente práctica de hidratos de carbono de rápida digestión, lo que lo hace ideal antes o después del ejercicio para reponer energía y potasio al mismo tiempo. Nutricionistas deportivos lo recomiendan porque sus azúcares naturales y su contenido en potasio ayudan a alimentar el músculo y a reducir el estrés derivado del esfuerzo físico, sin necesidad de recurrir a productos procesados.
Más allá del potasio, el plátano aporta fibra, magnesio y compuestos prebióticos como los fructooligosacáridos, que favorecen un mejor tránsito intestinal y la salud de la microbiota. Se trata además de una fruta muy saciante y fácil de digerir, cualidades que la convierten en una opción muy conveniente para meriendas, desayunos y colaciones rápidas.
Aguacate vs plátano: comparación nutricional clave
Si se comparan ambas frutas en relación al potasio puro por 100 g, el aguacate suele superar al plátano, aunque las dos están claramente en el grupo de alimentos ricos en este mineral. Sin embargo, la composición general es muy distinta: el aguacate aporta más grasa saludable y algo menos de hidratos, mientras que el plátano se centra en los carbohidratos y ofrece menos grasa total.
En términos prácticos, el aguacate encaja mejor en comidas principales, tostadas integrales, ensaladas o bowls, donde sus grasas y su potasio ayudan a incrementar la saciedad y a estabilizar la glucemia. El plátano, por su parte, resulta perfecto como snack de bolsillo, batido rápido o pieza de fruta posentrenamiento, precisamente por su combinación de potasio, carbohidratos y buena tolerancia digestiva.
Qué elegir según tus objetivos de salud
Para personas que priorizan la salud cardiovascular o buscan mejorar su perfil de grasas sanguíneas, el aguacate suele ser la primera elección, ya que combina un alto contenido de potasio con grasas monoinsaturadas y fibra. También es una opción interesante en dietas de control de peso cuando se consume en raciones moderadas, porque aporta saciedad y ayuda a evitar picos bruscos de glucosa.
Quienes necesitan energía rápida y digestiva, como corredores, ciclistas o personas que entrenan a primera hora del día, encontrarán en el plátano una forma muy cómoda de obtener potasio y carbohidratos en un solo alimento. Es asimismo una fruta muy adecuada para aquellos que tienen poco tiempo para cocinar y buscan una opción accesible y versátil que puedan llevar consigo.
Cómo incluir más potasio con aguacate
Una manera sencilla de aumentar la ingesta de potasio con aguacate es añadirlo a tostadas integrales, ensaladas mixtas, bowls de cereales integrales o platos con legumbres, donde contribuye tanto al sabor como a la textura cremosa. Incluso pequeñas porciones, como un tercio o medio aguacate, pueden elevar de forma notable el aporte total de potasio de una comida completa.
También se puede usar como sustituto parcial de salsas más grasas o procesadas, elaborando cremas untables con aguacate, limón y hierbas, o integrándolo en hummus y otras preparaciones vegetales. De este modo, no solo se aprovecha su potasio, sino que se mejora la calidad global de la dieta al reducir el consumo de grasas menos saludables.
Cómo aprovechar mejor el plátano
El plátano se integra fácilmente en batidos con leche o bebidas vegetales, avena, yogur o frutos secos, proporcionando un aporte combinado de potasio, carbohidratos y otros micronutrientes en un solo vaso. Utilizar plátanos más maduros en recetas de repostería casera permite reducir el uso de azúcares añadidos, manteniendo un buen nivel de dulzor natural.
En el entorno deportivo, tomar un plátano antes o después de entrenar es una estrategia frecuente para minimizar el riesgo de calambres y favorecer la recuperación del glucógeno muscular gracias a su contenido de potasio y carbohidratos. Incluso personas con poca experiencia en nutrición deportiva pueden beneficiarse de este hábito sencillo y práctico dentro de una alimentación equilibrada.
Precauciones con el consumo de potasio
Aunque en la población general suele ser positivo aumentar moderadamente el consumo de alimentos frescos ricos en potasio, como aguacate y plátano, existen situaciones en las que conviene limitarlo, por ejemplo en determinadas enfermedades renales. En estos casos, los profesionales de la salud suelen facilitar guías específicas con listas de alimentos altos y bajos en potasio, para adaptar la cantidad según la función de los riñones.
Por ello, las personas con insuficiencia renal, en tratamiento de diálisis o con indicaciones médicas particulares deberían consultar con su nefrólogo o dietista-nutricionista antes de incrementar el consumo de estas frutas. Para quienes no tienen restricciones, la clave está en integrar el aguacate y el plátano en una dieta variada, basada en alimentos poco procesados y ajustada a las necesidades individuales.
Conclusión: ¿aguacate o plátano?
Si el objetivo es maximizar la cantidad de potasio por cada 100 g de alimento, el aguacate lleva ventaja, ya que ofrece cifras claramente superiores al plátano junto con grasas cardiosaludables y una buena dosis de fibra. Si lo que se busca es una fuente rápida de energía, fácil de transportar y de masticar en cualquier momento del día, el plátano se mantiene como una de las opciones más recomendables.
Lo más interesante para la mayoría de las personas no es elegir una sola fruta, sino alternar aguacate y plátano a lo largo de la semana para aprovechar los beneficios combinados del potasio, las grasas saludables, los hidratos de carbono, la fibra y los antioxidantes. Entendida de esta manera, la comparación deja de ser una competencia y pasa a convertirse en una estrategia inteligente para enriquecer la dieta y apoyar la salud cardiovascular, muscular y general.


