5 de diciembre de 2025
min read
Salud y Nutrición

Vitamina D y parathormona: claves para el equilibrio del calcio y la salud ósea

Descubre cómo se relacionan la vitamina D y la parathormona, su impacto en el calcio, la salud ósea y el metabolismo, y cómo interpretar sus niveles en análisis.

Vitamina D y parathormona: claves para el equilibrio del calcio y la salud ósea
Mateo

La vitamina D y la parathormona (PTH) forman un eje hormonal esencial para mantener el equilibrio del calcio, la fortaleza de los huesos y la salud metabólica en general. [web:1][web:2] Cuando una de estas piezas se altera, pueden aparecer problemas como osteoporosis, fracturas, alteraciones musculares y trastornos en otros sistemas del organismo. [web:1][web:3] Comprender cómo se relacionan, qué significado tienen sus valores en los análisis de sangre y cómo optimizarlos es fundamental tanto para profesionales sanitarios como para cualquier persona interesada en cuidar su salud ósea y metabólica. [web:2][web:4]

Qué es la vitamina D

La vitamina D es una vitamina liposoluble que funciona en realidad como una hormona, ya que el organismo la transforma en una forma activa que actúa sobre múltiples tejidos. [web:20] Se obtiene principalmente a través de la exposición solar sobre la piel y, en menor medida, mediante la dieta y los suplementos nutricionales. [web:20] Su función más conocida es favorecer la absorción intestinal de calcio y fósforo, minerales imprescindibles para el desarrollo y mantenimiento de unos huesos fuertes. [web:1][web:2]

El hígado y el riñón convierten la vitamina D en su forma activa, conocida como 1,25-dihidroxivitamina D, que es la que ejerce los efectos biológicos más importantes. [web:2][web:20] A nivel clínico, el parámetro que se utiliza para valorar el estado de vitamina D es la 25-hidroxivitamina D, o 25(OH)D, ya que refleja mejor las reservas del organismo. [web:4][web:15]

Qué es la parathormona (PTH)

La parathormona es una hormona producida por las glándulas paratiroides, pequeñas estructuras situadas en el cuello, detrás de la glándula tiroides. [web:3][web:9] Su función principal es mantener el calcio sanguíneo dentro de un rango muy estrecho, indispensable para la función neuromuscular, la coagulación y múltiples procesos celulares. [web:3][web:11]

Cuando el organismo detecta un descenso del calcio en sangre, la PTH aumenta y actúa en tres frentes: estimula la liberación de calcio desde el hueso, incrementa la reabsorción de calcio en el riñón y favorece la producción de la forma activa de la vitamina D para mejorar la absorción intestinal de calcio. [web:3][web:11] Cuando el calcio está alto, la secreción de PTH se reduce, cerrando así el círculo de retroalimentación negativa. [web:9][web:11]

Relación entre vitamina D y parathormona

Vitamina D y PTH están íntimamente relacionadas a través del metabolismo del calcio: la vitamina D mejora la absorción intestinal de calcio, mientras que la PTH moviliza calcio del hueso y aumenta su reabsorción renal. [web:2][web:11] Cuando existe un déficit de vitamina D, la absorción de calcio disminuye y el organismo responde elevando la PTH para mantener el calcio sanguíneo, dando lugar a un hiperparatiroidismo secundario. [web:1][web:3]

Diversos estudios han demostrado que los niveles de 25(OH)D y PTH se relacionan de forma inversa: a medida que baja la vitamina D, tiende a subir la PTH, aunque el punto de corte exacto puede variar entre poblaciones. [web:4][web:15] Este aumento compensatorio de la PTH incrementa el recambio óseo y, si se mantiene en el tiempo, contribuye a la pérdida de masa ósea y al riesgo de fracturas. [web:1][web:3]

Consecuencias del déficit de vitamina D

El déficit de vitamina D se asocia con menor absorción de calcio, hipocalcemia relativa y elevación de la PTH, lo que conlleva un aumento del remodelado óseo y pérdida de densidad mineral ósea. [web:1][web:3] En adultos, esto se traduce en osteomalacia y contribuye al desarrollo de osteoporosis, mientras que en niños puede provocar raquitismo, con deformidades óseas y retraso en el crecimiento. [web:13][web:20]

Además del impacto óseo, concentraciones bajas de vitamina D se han vinculado con mayor riesgo de síndrome metabólico, obesidad, diabetes e hipertensión, aunque la relación causal todavía se investiga. [web:2][web:10] Algunos estudios sugieren también efectos sobre el sistema inmunitario y la modulación del dolor crónico, lo que amplía el interés clínico de mantener niveles adecuados de esta hormona-vitamina. [web:10][web:20]

Hiperparatiroidismo secundario por déficit de vitamina D

El hiperparatiroidismo secundario por déficit de vitamina D es una situación en la que la PTH se eleva de forma compensatoria debido a una baja disponibilidad de vitamina D y, en muchos casos, a una menor ingesta o absorción de calcio. [web:3][web:7] A diferencia del hiperparatiroidismo primario, en el que el problema se origina en la propia glándula paratiroides, aquí la causa principal es una alteración en el aporte o metabolismo de la vitamina D. [web:3][web:9]

En estos pacientes suelen observarse niveles bajos de 25(OH)D, PTH elevada y, a menudo, densidad mineral ósea reducida. [web:3][web:4] Si el déficit de vitamina D persiste, el aumento crónico de PTH favorece la pérdida ósea y eleva el riesgo de fracturas, especialmente en personas mayores y en quienes ya presentan otros factores de riesgo para osteoporosis. [web:1][web:3]

Interpretación de análisis: vitamina D y PTH

En la práctica clínica, el estudio conjunto de 25(OH)D, PTH, calcio y fósforo permite entender mejor el estado del metabolismo óseo y mineral. [web:3][web:15] Niveles bajos de 25(OH)D con PTH elevada suelen apuntar a un hiperparatiroidismo secundario por déficit de vitamina D, mientras que una PTH alta con vitamina D normal y calcio elevado hace sospechar un hiperparatiroidismo primario. [web:3][web:9]

Aunque diversos trabajos han tratado de establecer un valor exacto de 25(OH)D por debajo del cual se dispara la PTH, no existe un consenso absoluto y los puntos de corte varían entre estudios. [web:4][web:15] Por ello, la interpretación debe realizarse siempre en conjunto con la clínica del paciente, otros parámetros analíticos y factores individuales como edad, comorbilidades y medicación concomitante. [web:4][web:20]

Impacto en la salud ósea

El eje vitamina D–PTH es crucial para la salud ósea porque determina cuánto calcio se absorbe, cuánto se pierde por la orina y cuánto se moviliza desde el esqueleto hacia la sangre. [web:1][web:11] Cuando la vitamina D es insuficiente y la PTH permanece elevada, el hueso se convierte en la principal fuente de calcio para mantener la calcemia, lo que con el tiempo conduce a pérdida de masa ósea y mayor riesgo de fracturas por fragilidad. [web:1][web:3]

La corrección del déficit de vitamina D puede normalizar la PTH en muchos casos, reducir el recambio óseo y contribuir a la mejora de la densidad mineral ósea, especialmente si se acompaña de un aporte adecuado de calcio dietético y ejercicio físico. [web:1][web:3] Este enfoque es especialmente importante en personas mayores, pacientes con enfermedades crónicas y en quienes toman fármacos que afectan al metabolismo óseo. [web:2][web:20]

Otros efectos sistémicos

Más allá del hueso, la vitamina D y la PTH también se han relacionado con el metabolismo energético, la función muscular y la salud cardiovascular. [web:2][web:10] Un bajo nivel de vitamina D se ha asociado en algunos estudios con una mayor frecuencia de síndrome metabólico, mientras que niveles elevados de PTH podrían vincularse a mayor riesgo cardiometabólico en determinados grupos de población. [web:2][web:4]

La vitamina D participa en la modulación de la respuesta inflamatoria y del sistema inmunitario, lo que ha despertado interés sobre su papel en infecciones, enfermedades autoinmunes y dolor crónico. [web:10][web:20] Aunque la investigación continúa, estas observaciones refuerzan la idea de que mantener niveles adecuados de vitamina D no solo protege los huesos, sino que también puede influir en otros aspectos de la salud global. [web:10][web:20]

Fuentes de vitamina D y factores de riesgo de déficit

Las principales fuentes de vitamina D son la síntesis cutánea por exposición al sol, los alimentos ricos en grasa como pescados azules y yema de huevo, y los productos fortificados, además de los suplementos cuando están indicados. [web:20] Sin embargo, la deficiencia es muy frecuente incluso en países soleados debido a estilos de vida mayoritariamente en interiores, uso de fotoprotección, ropa cubriente y dietas pobres en fuentes naturales de vitamina D. [web:12][web:20]

Entre los factores de riesgo de déficit se incluyen la edad avanzada, la piel oscura, el exceso de peso, ciertas cirugías digestivas, enfermedades de malabsorción, insuficiencia renal crónica y algunos fármacos. [web:20] Identificar estos factores es clave para decidir cuándo solicitar una medición de 25(OH)D y valorar la necesidad de suplementación. [web:20]

Optimización de vitamina D y PTH

Para optimizar la relación entre vitamina D y PTH, el primer paso suele ser asegurar un aporte adecuado de vitamina D mediante exposición solar moderada, alimentación adecuada y, cuando está indicado, suplementos ajustados de forma individual. [web:20] Mejorar el estatus de vitamina D tiende a reducir niveles elevados de PTH derivados de un hiperparatiroidismo secundario, con efectos positivos sobre la salud ósea. [web:3][web:4]

En algunos casos, especialmente cuando existe hiperparatiroidismo primario o enfermedades renales, el manejo requiere una valoración especializada y un tratamiento específico más allá de la simple corrección de vitamina D. [web:3][web:9] Por ello, cualquier cambio en suplementación o tratamiento debe realizarse bajo supervisión médica, con controles periódicos de 25(OH)D, PTH, calcio y función renal. [web:3][web:20]

Importancia clínica del eje vitamina D–PTH

El eje vitamina D–PTH es una herramienta clínica de gran valor para evaluar el riesgo de enfermedades óseas, interpretar alteraciones del calcio y orientar decisiones terapéuticas. [web:3][web:15] La combinación de vitamina D baja y PTH elevada alerta sobre un trastorno potencialmente reversible que, de no corregirse, puede provocar un deterioro progresivo de la calidad ósea. [web:1][web:3]

Además, la relación entre estos marcadores y otras patologías metabólicas y cardiovasculares hace que su evaluación sea relevante más allá del campo de la reumatología o la endocrinología ósea. [web:2][web:10] Integrar el estudio de vitamina D y PTH en una valoración global del paciente ayuda a diseñar estrategias de prevención y tratamiento más completas y personalizadas. [web:2][web:20]

Artículos relacionados

Cómo Bajar de Peso Sin Sentir Hambre: Estrategias Efectivas y Sostenibles
8 de octubre de 2025

Cómo Bajar de Peso Sin Sentir Hambre: Estrategias Efectivas y Sostenibles

Descubre cómo bajar de peso sin sentir hambre con estrategias probadas: alimentos saciantes, hábitos inteligentes y menús fáciles. Guía completa para resultados sostenibles y saludables.

Las Mejores Frutas Ricas en Vitamina C: Beneficios para tu Salud y Cómo Incluirlas en tu Dieta Diaria
8 de octubre de 2025

Las Mejores Frutas Ricas en Vitamina C: Beneficios para tu Salud y Cómo Incluirlas en tu Dieta Diaria

Descubre las frutas más ricas en vitamina C como guayaba, kiwi y naranjas. Aprende sus beneficios para el sistema inmunológico, piel y más, con consejos para incluirlas en tu dieta diaria.

Rutina de Alimentación Saludable en el Trabajo: Consejos Prácticos para Mantenerte Energizado
8 de octubre de 2025

Rutina de Alimentación Saludable en el Trabajo: Consejos Prácticos para Mantenerte Energizado

Descubre una rutina de alimentación saludable para el trabajo: desayunos energéticos, almuerzos equilibrados y snacks nutritivos que mantienen tu energía alta. Consejos prácticos para productividad y bienestar.

    Vitamina D y parathormona: claves para el equilibrio del calcio y la salud ósea | bienestarmio