17 de diciembre de 2025
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Nutrición y Salud

Absorción pasiva de vitaminas: qué es, cómo funciona y por qué importa para tu salud

Descubre qué es la absorción pasiva de vitaminas, cómo funciona en el intestino, qué factores la afectan y cómo optimizar tu dieta y suplementos para mejorar la biodisponibilidad.

Absorción pasiva de vitaminas: qué es, cómo funciona y por qué importa para tu salud
Mateo

La forma en que tu cuerpo absorbe las vitaminas es tan importante como la cantidad que consumes. No basta con tomar suplementos o seguir una dieta equilibrada: si el intestino no las absorbe correctamente, una parte significativa de esos micronutrientes se pierde. Dentro de los mecanismos de absorción, la absorción pasiva de vitaminas juega un papel clave, especialmente para ciertas vitaminas y en condiciones específicas.

Comprender cómo funciona la absorción pasiva te ayuda a optimizar tu alimentación, aprovechar mejor los suplementos y evitar deficiencias silenciosas que pueden afectar tu energía, tu sistema inmune y tu salud a largo plazo.

Qué es la absorción pasiva de vitaminas

La absorción pasiva es un mecanismo mediante el cual las vitaminas atraviesan la pared intestinal sin necesidad de energía adicional por parte de las células. Este proceso se basa en el gradiente de concentración: las moléculas se mueven desde una zona donde hay mayor concentración (la luz intestinal) hacia otra donde hay menor concentración (la sangre o el interior de la célula).

En términos simples, cuando hay muchas moléculas de una vitamina en el intestino y pocas en la sangre, estas tienden a cruzar la barrera intestinal de forma espontánea, sin bombas ni transportadores activos que consuman ATP. Este fenómeno se conoce también como difusión pasiva.

La absorción pasiva es especialmente relevante para:

  • Algunas vitaminas liposolubles, cuando se disuelven en micelas grasas.
  • Parte de la absorción de vitaminas hidrosolubles a altas dosis.
  • Situaciones en las que el transporte activo está saturado o limitado.

Diferencia entre absorción pasiva y activa

En el intestino se combinan varios tipos de mecanismos de absorción. Las dos categorías principales son:

  • Absorción activa: requiere energía (ATP) y suele utilizar transportadores específicos. Permite absorber vitaminas incluso cuando su concentración en el intestino es baja. Es típica de vitaminas como la B12 (que además necesita el factor intrínseco) o el folato, que utilizan mecanismos muy regulados.
  • Absorción pasiva: no requiere energía y depende del gradiente de concentración y, en algunos casos, de la solubilidad de la vitamina en grasas o agua. No es selectiva en el mismo grado y puede volverse más relevante cuando se consumen dosis altas.

En la práctica, muchas vitaminas utilizan una combinación de ambos mecanismos. Por ejemplo, puede existir un transporte activo saturable para cubrir las necesidades básicas y, cuando se superan ciertas dosis, la absorción adicional ocurre por difusión pasiva.

Tipos de absorción pasiva: simple, facilitada y paracelular

Dentro de la absorción pasiva se pueden distinguir varios matices:

  • Difusión simple: la vitamina atraviesa directamente la membrana de las células intestinales (enterocitos), generalmente cuando es liposoluble y puede disolverse en la bicapa lipídica.
  • Difusión facilitada: sigue siendo un proceso pasivo, pero utiliza proteínas transportadoras que no consumen energía; solo facilitan el paso a favor de gradiente.
  • Transporte paracelular: las moléculas pasan entre las células, a través de los espacios intercelulares, un mecanismo más frecuente para compuestos pequeños y en determinadas condiciones de permeabilidad intestinal.

En todas estas variantes, la característica común es que el movimiento de la vitamina no exige gasto energético directo por parte de la célula.

Vitaminas que se absorben en gran medida de forma pasiva

Cada vitamina tiene su propio perfil de absorción, pero algunas dependen en gran parte de mecanismos pasivos, especialmente cuando las concentraciones luminales son altas.

Vitaminas liposolubles (A, D, E, K)

Las vitaminas A, D, E y K se absorben junto con las grasas de la dieta. Necesitan la presencia de bilis y la formación de micelas para disolverse en el contenido intestinal y atravesar la membrana de los enterocitos. El paso desde las micelas hacia el interior de estas células se realiza, en gran medida, por difusión pasiva.

Una vez dentro del enterocito, estas vitaminas se incorporan a quilomicrones y pasan al sistema linfático antes de llegar a la circulación sanguínea. Si la dieta es muy baja en grasa o hay problemas de digestión y absorción de lípidos, la absorción pasiva de vitaminas liposolubles se reduce de forma importante.

Vitaminas hidrosolubles (C y grupo B)

Las vitaminas hidrosolubles (grupo B y vitamina C) se absorben principalmente mediante transportadores específicos (mecanismos activos o facilitados). Sin embargo, cuando se ingieren dosis elevadas, una parte de la absorción adicional puede ocurrir por difusión pasiva a través de las membranas o por la vía paracelular.

Un ejemplo clásico es la vitamina C: a dosis moderadas se absorbe de forma eficiente a través de transportadores regulados; cuando la dosis aumenta mucho, el transporte activo se satura y la absorción extra depende de mecanismos pasivos, limitados por el gradiente de concentración y la permeabilidad intestinal.

Factores que influyen en la absorción pasiva de vitaminas

La absorción pasiva no es un proceso fijo; puede variar según múltiples factores internos y externos. Conocerlos permite optimizar la biodisponibilidad de las vitaminas que consumes.

1. Concentración de la vitamina en la luz intestinal

Cuanta más concentración de una vitamina haya en el interior del intestino en relación con la sangre, mayor será la fuerza impulsora para la difusión pasiva. Esto explica por qué, hasta cierto punto, dosis más altas aumentan la cantidad absoluta absorbida, aunque el porcentaje de absorción pueda disminuir.

No obstante, aumentar de forma descontrolada la dosis de suplementos no es recomendable, especialmente en el caso de las vitaminas liposolubles, ya que pueden acumularse y provocar toxicidad.

2. Solubilidad en grasa o en agua

Las vitaminas que pueden disolverse en la bicapa lipídica de las membranas (principalmente las liposolubles) tienen más facilidad para atravesar las células mediante difusión simple. En cambio, las vitaminas hidrosolubles dependen más de transportadores o de la vía paracelular para atravesar el epitelio intestinal.

Por ello, la presencia de grasas saludables en las comidas mejora notablemente la absorción pasiva de vitaminas liposolubles como la A, D, E y K.

3. Integridad y salud de la mucosa intestinal

La estructura y el estado de la mucosa intestinal influyen en cómo se produce la absorción. Alteraciones como inflamación crónica, enfermedad celíaca, enfermedad inflamatoria intestinal o infecciones pueden cambiar la permeabilidad del intestino.

  • Si la mucosa está dañada, la superficie de absorción efectiva puede disminuir, reduciendo tanto la absorción activa como la pasiva.
  • En casos de aumento de la permeabilidad intestinal, ciertos compuestos pueden atravesar más fácilmente los espacios paracelulares, aunque esto no siempre se traduce en una absorción eficiente de nutrientes y puede acompañarse de otros problemas de salud.

4. pH y condiciones del entorno intestinal

El pH del intestino delgado y la presencia de sales biliares, enzimas digestivas y otros componentes influyen en la solubilización de las vitaminas, especialmente de las liposolubles. Si una vitamina no se disuelve correctamente en el contenido intestinal, aunque exista gradiente de concentración, su difusión pasiva será limitada.

Una adecuada función pancreática, una secreción biliar normal y una digestión equilibrada de grasas son fundamentales para que la absorción pasiva de vitaminas liposolubles sea eficiente.

5. Interacciones con otros nutrientes y fármacos

Algunos nutrientes y medicamentos pueden competir o interferir con la absorción de vitaminas. Por ejemplo:

  • Los secuestradores de ácidos biliares o ciertos fármacos para reducir el colesterol pueden disminuir la absorción de vitaminas liposolubles al alterar la formación de micelas.
  • El exceso de un mineral o vitamina en suplementos puede afectar la absorción de otros nutrientes relacionados.

Estas interacciones no solo afectan a la absorción activa, sino también a la forma en la que las vitaminas se solubilizan y difunden pasivamente a través del intestino.

Absorción pasiva de vitaminas y suplementos: cómo optimizarla

Si utilizas suplementos vitamínicos o buscas mejorar la calidad de tu dieta, es importante tener en cuenta cómo apoyar la absorción pasiva para aprovechar mejor lo que consumes.

Tomar vitaminas liposolubles con comida

Las vitaminas A, D, E y K se absorben mejor cuando se ingieren junto con alimentos que contengan grasas saludables (aceite de oliva virgen extra, aguacate, frutos secos, pescado azul, etc.). Estas grasas favorecen la formación de micelas y la difusión pasiva a través de la mucosa intestinal.

Tomar suplementos de vitaminas liposolubles en ayunas o con comidas muy bajas en grasa puede reducir significativamente su absorción, desaprovechando parte de la dosis.

Cuidado con las megadosis

Es cierto que, en algunos casos, una dosis más alta aumenta la cantidad absoluta absorbida por mecanismos pasivos. Sin embargo, esto no significa que las megadosis sean siempre mejores. El intestino tiene una capacidad limitada y, más allá de cierto punto, gran parte del exceso se excreta o, en el caso de liposolubles, se acumula en el organismo con riesgo de toxicidad.

Lo más adecuado, especialmente sin supervisión médica, es respetar las ingestas recomendadas y, en caso de necesitar dosis terapéuticas, seguir las indicaciones de un profesional de la salud.

Elegir formas galénicas de buena calidad

No todos los suplementos se absorben igual. Para favorecer la absorción pasiva:

  • Busca formas de liberación adaptadas al tipo de vitamina (por ejemplo, cápsulas blandas con aceite para vitaminas liposolubles).
  • Considera suplementos que incluyan cofactores o nutrientes complementarios que apoyen la digestión y la solubilización.
  • Evita productos de baja calidad con excipientes innecesarios o formulaciones que puedan irritar la mucosa intestinal.

Cuidar la salud intestinal

Un intestino sano es clave tanto para la absorción pasiva como para la activa. Para mantener una buena salud intestinal:

  • Incluye fibra de calidad (frutas, verduras, legumbres, cereales integrales) en tu dieta.
  • Consume alimentos fermentados (yogur, kéfir, chucrut, kimchi) si los toleras bien.
  • Evita el exceso de alcohol, el tabaco y las comidas ultraprocesadas que dañan la mucosa.
  • Consulta a un profesional si sufres síntomas digestivos persistentes (diarrea crónica, dolor abdominal, hinchazón intensa, pérdida de peso inexplicada).

Riesgos de una absorción pasiva ineficiente

Cuando la absorción pasiva y activa de vitaminas no es adecuada, pueden aparecer deficiencias nutricionales incluso en personas que aparentemente comen bien. Los síntomas dependen de la vitamina afectada, pero pueden incluir:

  • Fatiga crónica y falta de energía.
  • Problemas de piel, caída del cabello o uñas frágiles.
  • Alteraciones visuales, especialmente en deficiencias de vitamina A.
  • Debilidad ósea y mayor riesgo de fracturas en deficiencias de vitamina D.
  • Mayor susceptibilidad a infecciones por falla del sistema inmunitario.
  • Trastornos neurológicos en deficiencias de vitaminas del grupo B.

En personas con patologías digestivas, cirugías intestinales o tratamientos que interfieren con la digestión de grasas, puede ser necesario ajustar la dieta, la forma de los suplementos o incluso utilizar presentaciones especiales (como inyecciones en el caso de la B12) para sortear las limitaciones de la absorción intestinal.

Absorción pasiva y biodisponibilidad: dos conceptos clave

La biodisponibilidad se refiere a la fracción de una vitamina que, tras su ingestión, llega a la circulación sistémica y está disponible para ser utilizada por el organismo. La absorción pasiva es solo uno de los pasos que determinan esta biodisponibilidad, pero es un factor crucial.

Una vitamina puede estar presente en un alimento en gran cantidad y, sin embargo, tener baja biodisponibilidad si:

  • No se libera de la matriz alimentaria durante la digestión.
  • No se disuelve bien en el medio intestinal.
  • Encuentra barreras para difundir a través de la mucosa.
  • Se degrada antes de alcanzar la circulación.

Por eso, al hablar de nutrición, no basta con contar gramos o miligramos: es importante entender cómo se absorben y utilizan realmente esos nutrientes.

Cómo apoyar de forma práctica la absorción pasiva de vitaminas

Si deseas aplicar todo lo anterior en tu vida diaria, estas pautas pueden ayudarte a maximizar la absorción pasiva de vitaminas a través de la dieta y, si fuera necesario, de suplementos:

  • Combina vitaminas liposolubles con grasas saludables: por ejemplo, toma tus verduras ricas en vitamina A (zanahoria, calabaza, espinaca) con un chorro de aceite de oliva o acompaña suplementos de vitamina D con una comida principal que contenga grasa.
  • Evita tomar múltiples megadosis sin control: no aumentan indefinidamente la absorción y pueden generar desequilibrios o toxicidad, sobre todo en vitaminas liposolubles.
  • Cuida tu salud digestiva: si tienes síntomas intestinales frecuentes, consulta, ya que una mala absorción puede estar evitando que aproveches correctamente las vitaminas de la dieta.
  • Elige suplementos de calidad: fórmulas bien diseñadas, con formas biodisponibles de las vitaminas y vehículos adecuados, facilitan la absorción pasiva y activa.
  • Mantén una dieta variada: la combinación de distintos alimentos a lo largo del día asegura no solo la presencia de vitaminas, sino también de los cofactores y condiciones necesarias para su correcta absorción.

Conclusión: por qué deberías prestar atención a la absorción pasiva

La absorción pasiva de vitaminas es un componente esencial de la nutrición humana que a menudo pasa desapercibido. Aunque el cuerpo dispone de sistemas sofisticados de transporte activo para muchas vitaminas, la difusión pasiva complementa estos mecanismos y adquiere un papel importante, especialmente en el caso de las vitaminas liposolubles y cuando se consumen dosis más elevadas.

Entender cómo funciona este proceso te permite tomar decisiones más inteligentes sobre cómo comer, cómo combinar alimentos y cómo utilizar suplementos. De este modo, no solo te centras en cuánto tomas, sino en cuánto realmente aprovecha tu organismo, que es, al final, lo que determina tu estado nutricional y tu salud a largo plazo.

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