El Lado Oscuro de la Nutrición: Enfermedades que Sabotean la Absorción de Vitaminas
Descubre cómo enfermedades como la Enfermedad Celíaca, Crohn, pancreatitis o cirugía bariátrica sabotean la absorción de vitaminas (A, D, E, K, B12, Folato), provocando graves deficiencias nutricionales. Guía SEO sobre malabsorción y estrategias de suplementación.

Comprender la Absorción de Vitaminas y los Desafíos Gastrointestinales
La nutrición es la base de una buena salud, y dentro de este complejo proceso, la absorción de vitaminas juega un papel crucial. Consumir alimentos ricos en nutrientes es solo la mitad de la batalla; la otra mitad es asegurar que nuestro cuerpo pueda extraer y utilizar estas vitaminas esenciales. Desafortunadamente, una serie de enfermedades y condiciones médicas pueden interferir drásticamente con este proceso, llevando a deficiencias vitamínicas incluso en individuos con una dieta aparentemente adecuada. Este fenómeno subraya la intrincada relación entre la salud gastrointestinal y el estado nutricional general.
El tubo digestivo es una máquina de procesamiento altamente especializada, donde cada segmento, desde el estómago hasta el intestino grueso, tiene un papel específico en la digestión y absorción. Las vitaminas, que se clasifican en hidrosolubles (como las vitaminas B y C) y liposolubles (vitaminas A, D, E y K), tienen rutas de absorción distintas, lo que significa que una enfermedad puede afectar selectivamente la captación de un grupo u otro.
I. El Intestino Delgado: La Central de Absorción
El intestino delgado es el sitio principal para la absorción de casi todos los nutrientes. Su vasta superficie, aumentada por pliegues, vellosidades y microvellosidades, es lo que permite una captación eficiente. Las enfermedades que dañan esta delicada arquitectura o que alteran el ambiente luminal (el contenido dentro del intestino) son las principales culpables de la malabsorción vitamínica.
A. Enfermedad Celíaca: La Respuesta Autoinmune al Gluten
La Enfermedad Celíaca es un trastorno autoinmune provocado por la ingestión de gluten en personas genéticamente predispuestas. La reacción inmunitaria daña la mucosa del intestino delgado, provocando una atrofia de las vellosidades. Este daño reduce drásticamente el área de superficie de absorción, afectando la captación de:
- Vitaminas Liposolubles (A, D, E, K): La alteración de las vellosidades y la posible esteatorrea (exceso de grasa en las heces) dificultan la absorción de estas vitaminas.
- Vitamina B9 (Folato) y Hierro: Principalmente absorbidos en el duodeno y yeyuno superior, las áreas más afectadas por la enfermedad celíaca.
- Vitamina B12: Aunque se absorbe al final del intestino delgado (íleon terminal), la celiaquía no tratada puede afectar secundariamente esta área, aunque es menos común que con la B12.
El diagnóstico y la adhesión estricta a una dieta libre de gluten son esenciales para permitir la regeneración de las vellosidades y restaurar la función de absorción.
B. Enfermedad de Crohn: Inflamación Transmural Crónica
La Enfermedad de Crohn, un tipo de Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII), puede afectar cualquier parte del tracto digestivo, pero a menudo afecta el íleon terminal, que es crítico para la absorción de la Vitamina B12 y las sales biliares.
- Deficiencia de Vitamina B12: La inflamación crónica o la resección quirúrgica del íleon terminal (ileostomía) elimina el sitio de absorción de la B12, requiriendo a menudo suplementación inyectable.
- Vitaminas Liposolubles: La inflamación difusa y la mala absorción de grasas resultante son causas comunes de deficiencia de vitaminas A, D, E y K.
II. El Papel del Estómago y el Páncreas
La absorción de vitaminas no comienza solo en el intestino; los procesos que tienen lugar en el estómago y el páncreas son igualmente vitales, especialmente para las vitaminas del grupo B.
A. Anemia Perniciosa y Cirugía Bariátrica: El Factor Intrínseco
La Vitamina B12 (cobalamina) tiene un requisito de absorción único que depende del Factor Intrínseco (FI), una proteína secretada por las células parietales del estómago. La deficiencia de B12 por problemas estomacales se debe a:
- Anemia Perniciosa: Una condición autoinmune donde el cuerpo ataca y destruye las células parietales, resultando en una falta de FI.
- Gastritis Atrófica: Una inflamación crónica que adelgaza el revestimiento estomacal y reduce la producción de ácido y FI.
- Cirugía Bariátrica (especialmente Bypass Gástrico): Al evitar gran parte del estómago y el duodeno, se reduce drásticamente el número de células parietales productoras de FI y ácido clorhídrico, fundamental para liberar la B12 de las proteínas alimentarias.
Sin ácido y sin FI, la B12 simplemente pasa sin ser absorbida, lo que puede llevar a anemia megaloblástica y daños neurológicos irreversibles.
B. Insuficiencia Pancreática Exocrina (IPE)
El páncreas es fundamental para la digestión de grasas, gracias a la liberación de la enzima lipasa. En condiciones como la Pancreatitis Crónica, la Fibrosis Quística o la obstrucción del conducto pancreático, la producción de estas enzimas es insuficiente (IPE).
- Impacto en Vitaminas Liposolubles: Sin la lipasa pancreática adecuada, las grasas dietéticas no se digieren y absorben correctamente (malabsorción de grasas o esteatorrea). Dado que las vitaminas A, D, E y K requieren ser empaquetadas con grasa para su absorción, la IPE conduce casi invariablemente a la deficiencia de estas vitaminas.
III. Trastornos de la Vesícula Biliar y el Hígado
Para que las grasas y, por lo tanto, las vitaminas liposolubles, se absorban, se requieren sales biliares. Estas son producidas por el hígado y almacenadas en la vesícula biliar, actuando como detergentes naturales que emulsionan las grasas.
- Colestasis/Cirrosis: Las enfermedades hepáticas avanzadas o la colestasis (reducción o detención del flujo de bilis) significan que no llegan suficientes sales biliares al intestino. El resultado es una malabsorción de grasas y, por ende, una deficiencia significativa de las vitaminas A, D, E y K. La vitamina K es particularmente crítica, ya que su deficiencia puede causar problemas de coagulación (coagulopatía).
- Resección de Íleon Terminal: Si se extirpa el íleon terminal (por enfermedad de Crohn o cirugía), el sitio principal de 'reciclaje' de las sales biliares se pierde. Las sales biliares se pierden en las heces, llevando a la malabsorción de grasas, una condición conocida como Esteatorrea por Deficiencia de Sales Biliares.
IV. Síndrome del Intestino Corto y Sobrecrecimiento Bacteriano
Dos condiciones que representan consecuencias extremas o alteraciones del ambiente intestinal son el Síndrome del Intestino Corto y el Sobrecrecimiento Bacteriano del Intestino Delgado (SIBO).
A. Síndrome del Intestino Corto (SIC)
El SIC es la consecuencia de la extirpación quirúrgica extensa de partes del intestino delgado (por traumatismos, isquemia, o múltiples cirugías por enfermedad de Crohn). La reducción drástica de la longitud del intestino limita severamente el tiempo y el área de superficie disponibles para la absorción.
- Malabsorción Global: En casos graves, se produce una malabsorción de prácticamente todas las vitaminas, minerales y macronutrientes, requiriendo a menudo soporte nutricional intensivo, incluida la nutrición parenteral total (NPT).
B. Sobrecrecimiento Bacteriano del Intestino Delgado (SIBO)
Normalmente, el intestino delgado tiene una baja población bacteriana. En el SIBO, un exceso de bacterias migra desde el colon o prolifera en el intestino delgado. Estas bacterias compiten directamente con el huésped humano por los nutrientes.
- Vitamina B12: Las bacterias intestinales tienen una alta afinidad por la B12, consumiéndola antes de que pueda ser absorbida por el cuerpo, lo que provoca deficiencia.
- Vitaminas Liposolubles: Las bacterias pueden 'desconjugar' las sales biliares, haciéndolas ineficaces para la digestión de grasas, lo que conduce a la malabsorción de las vitaminas A, D, E y K.
- Vitamina K: Curiosamente, el SIBO también puede llevar a un aumento de la producción de Vitamina K por las mismas bacterias en el intestino delgado, aunque esto es menos común y la malabsorción de grasas suele ser el problema predominante.
V. Medicamentos y Otros Factores que Afectan la Absorción
No solo las enfermedades afectan la absorción; ciertos medicamentos de uso común pueden tener un impacto significativo, a menudo a través de la reducción del ácido estomacal o la interferencia directa.
- Inhibidores de la Bomba de Protones (IBP) y Antiácidos: Medicamentos como el omeprazol reducen drásticamente la acidez estomacal. Esta acidez es vital para liberar la Vitamina B12 de las proteínas alimentarias y para la absorción de ciertos minerales como el hierro. El uso prolongado se ha asociado con deficiencia de B12.
- Metformina: Este medicamento común para la diabetes puede interferir con la absorción de la Vitamina B12 a nivel del íleon terminal, aunque el mecanismo exacto sigue siendo objeto de estudio.
- Colestiramina y otros Secuestradores de Ácidos Biliares: Estos medicamentos, utilizados para reducir el colesterol, se unen a las sales biliares en el intestino, previniendo su reabsorción y, de paso, impidiendo la absorción de las Vitaminas Liposolubles (A, D, E, K).
VI. Estrategias de Manejo y Conclusión
Ante la sospecha o el diagnóstico de una enfermedad de malabsorción, el enfoque terapéutico se centra en dos pilares: el tratamiento de la enfermedad subyacente y la corrección de las deficiencias nutricionales.
- Diagnóstico y Tratamiento Etiológico: Controlar la inflamación en la Enfermedad de Crohn, eliminar el gluten en la Enfermedad Celíaca o tratar el SIBO son pasos cruciales.
- Suplementación Dirigida: Cuando la absorción oral es ineficaz (como la B12 en casos de falta de Factor Intrínseco o IPE severa), la suplementación debe ser en forma de inyecciones (B12) o dosis de vitaminas liposolubles muy altas (terapia de reemplazo oral).
- Modificaciones Dietéticas: Una dieta especializada baja en grasas puede ser necesaria en casos de esteatorrea severa para reducir los síntomas, aunque esto requiere una vigilancia más estricta de la suplementación liposoluble.
En resumen, las vitaminas son moléculas esenciales que requieren un tracto gastrointestinal funcional e intacto para su correcta asimilación. Las enfermedades que afectan el estómago, el páncreas, el hígado y, especialmente, el intestino delgado, representan serios desafíos nutricionales. La vigilancia médica y la suplementación proactiva son a menudo necesarias para prevenir las graves consecuencias para la salud de las deficiencias vitamínicas crónicas. Comprender el mecanismo de la malabsorción es el primer paso para proteger la salud nutricional en presencia de estas complejas condiciones médicas.


