13 de diciembre de 2025
min read
Salud digestiva y nutrición

Rol del estómago en la absorción de vitaminas hidrosolubles: función, factores y salud digestiva

Descubre el rol clave del estómago en la digestión y absorción de vitaminas hidrosolubles como la B12, complejo B y vitamina C, su relación con gastritis, cirugía bariátrica y antiácidos, y cómo prevenir deficiencias mediante una buena salud gástrica.

Rol del estómago en la absorción de vitaminas hidrosolubles: función, factores y salud digestiva
Mateo

Las vitaminas hidrosolubles, como las del complejo B y la vitamina C, son esenciales para el metabolismo energético, el sistema nervioso, la producción de glóbulos rojos y la defensa antioxidante del organismo. Aunque suelen asociarse principalmente con el intestino delgado, el estómago desempeña un rol clave en su digestión previa, liberación desde los alimentos y preparación para una correcta absorción.

Comprender cómo participa el estómago en el manejo de estas vitaminas permite optimizar la nutrición, prevenir deficiencias y valorar mejor el impacto de enfermedades gástricas, cirugías bariátricas y determinados medicamentos sobre el estado vitamínico. A continuación se detalla el papel del estómago en las principales vitaminas hidrosolubles y los factores que pueden alterar este delicado equilibrio.

¿Qué son las vitaminas hidrosolubles?

Las vitaminas hidrosolubles son aquellas que se disuelven en agua. El organismo no las almacena en grandes cantidades, por lo que requieren un aporte dietético regular para mantener niveles adecuados. Su exceso se elimina principalmente por la orina.

En este grupo se incluyen:

  • Complejo B: B1 (tiamina), B2 (riboflavina), B3 (niacina), B5 (ácido pantoténico), B6 (piridoxina), B7 (biotina), B9 (ácido fólico) y B12 (cobalamina).
  • Vitamina C (ácido ascórbico).

Aunque la absorción final de la mayoría de estas vitaminas ocurre en el intestino delgado, el estómago participa activamente en:

  • La liberación de las vitaminas desde la matriz de los alimentos.
  • La modificación química de algunas de ellas.
  • La producción de factores imprescindibles para su absorción en el intestino.
  • La regulación del vaciamiento gástrico, que condiciona el tiempo de contacto con las superficies de absorción intestinal.

Funciones generales del estómago relacionadas con vitaminas

El estómago cumple varias funciones fisiológicas que impactan directa o indirectamente en las vitaminas hidrosolubles:

  • Secreción de ácido clorhídrico (HCl): genera un pH muy ácido (alrededor de 1–3) que ayuda a desnaturalizar proteínas y liberar vitaminas unidas a ellas, especialmente del complejo B.
  • Producción de enzimas digestivas: como la pepsina, que participa en la degradación proteica y facilita la liberación de vitaminas unidas a proteínas.
  • Secreción de factor intrínseco: glicoproteína esencial producida por las células parietales gástricas, imprescindible para la absorción de vitamina B12 en el íleon.
  • Función de reservorio y regulación del vaciamiento: controla la velocidad con la que el quimo pasa al intestino delgado, modulando así la eficiencia en la absorción de nutrientes, incluidas vitaminas hidrosolubles.
  • Barrera frente a patógenos: el pH ácido limita el crecimiento bacteriano y protege vitaminas sensibles a la degradación microbiana en el tubo digestivo.

Cualquier alteración estructural o funcional del estómago (hipoclorhidria, gastritis atrófica, resecciones quirúrgicas, uso crónico de inhibidores de la bomba de protones, entre otros) puede repercutir negativamente en el estado de vitaminas hidrosolubles.

Rol del estómago en la vitamina B12 (cobalamina)

La vitamina B12 es la vitamina hidrosoluble cuya absorción depende de manera más directa y crítica del estómago. Su metabolismo incluye varias etapas en las que el medio gástrico es determinante.

Liberación de la vitamina B12 desde los alimentos

En los alimentos de origen animal, la vitamina B12 se encuentra unida fuertemente a proteínas. Para que pueda absorberse, primero debe liberarse de estas estructuras proteicas. En esta fase intervienen:

  • El ácido clorhídrico, que desnaturaliza las proteínas.
  • La pepsina, que rompe enlaces peptídicos y ayuda a liberar B12.

Si la acidez gástrica está muy reducida (por ejemplo, en ancianos con gastritis atrófica o en pacientes con uso prolongado de antiácidos potentes), esta liberación se ve comprometida y puede desarrollarse una deficiencia de vitamina B12 a largo plazo.

Unión a proteínas transportadoras gástricas

Una vez liberada en el estómago, la vitamina B12 se une inicialmente a proteínas llamadas haptocorrinas (o proteínas R), presentes en la saliva y el jugo gástrico. Esta unión protege temporalmente a la vitamina del entorno ácido.

Más adelante, en el intestino delgado, estas haptocorrinas serán degradadas y la B12 quedará disponible para unirse al factor intrínseco.

Producción de factor intrínseco

El estómago, concretamente las células parietales del fundus y cuerpo gástrico, produce factor intrínseco, una glicoproteína indispensable para la absorción intestinal de la vitamina B12.

En el duodeno, tras la acción de enzimas pancreáticas, la B12 se separa de las haptocorrinas y se une al factor intrínseco. Este complejo B12–factor intrínseco viaja hasta el íleon, donde se une a receptores específicos en la mucosa para su absorción activa.

Sin factor intrínseco, la absorción de vitamina B12 se reduce drásticamente, ocasionando deficiencia y, en muchos casos, anemia megaloblástica y alteraciones neurológicas.

Patologías gástricas asociadas a déficit de B12

Algunas situaciones clínicas que afectan al estómago se relacionan estrechamente con la carencia de vitamina B12:

  • Anemia perniciosa: enfermedad autoinmune en la que se destruyen células parietales o se forman anticuerpos contra el factor intrínseco, impidiendo la absorción de B12.
  • Gastritis atrófica crónica: reduce la capacidad de secretar ácido y factor intrínseco.
  • Gastrectomía parcial o total: al resecar parte o todo el estómago, disminuye o desaparece la producción de factor intrínseco.
  • Uso prolongado de inhibidores de la bomba de protones (IBP) o anti-H2: al reducir la acidez gástrica, pueden afectar la liberación de B12 unida a proteínas.

En estos casos, suele ser necesario evaluar el estado de vitamina B12 y, en muchas ocasiones, recurrir a suplementos de alta dosis vía oral o vía parenteral, que permiten la absorción pasiva independiente del factor intrínseco.

Rol del estómago en otras vitaminas del complejo B

Aunque la vitamina B12 es la más dependiente del estómago, otras vitaminas del complejo B también se ven influidas por el entorno gástrico, sobre todo en su etapa de liberación desde los alimentos.

Tiamina (vitamina B1)

La tiamina participa en el metabolismo de los carbohidratos y en el funcionamiento del sistema nervioso. Su absorción principal ocurre en el intestino delgado, mediante transporte activo y mecanismos pasivos a dosis elevadas.

En el estómago, el pH ácido y la acción enzimática contribuyen a:

  • Separar la tiamina de componentes alimentarios a los que pueda estar unida.
  • Favorecer una pre-digestión eficaz que facilitará su absorción en el intestino.

Alteraciones graves de la función gástrica pueden contribuir a ingestas ineficientes, especialmente en dietas de baja calidad, consumo excesivo de alcohol o en pacientes con desnutrición.

Riboflavina (vitamina B2)

La riboflavina es crucial para reacciones de óxido-reducción en el metabolismo energético. En los alimentos suele estar unida a proteínas, lo que hace que la acidez gástrica juegue un papel importante en su liberación.

El estómago contribuye a la absorción de la riboflavina al:

  • Desnaturalizar proteínas que la contienen, mediante HCl y pepsina.
  • Regular el vaciamiento gástrico para permitir un flujo progresivo hacia el duodeno, donde se absorberá principalmente.

Niacina (vitamina B3)

La niacina participa en la producción de energía y en numerosas reacciones metabólicas. En la dieta se encuentra como ácido nicotínico, nicotinamida y en forma de nucleótidos de dinucleótidos de nicotinamida adenina (NAD, NADP).

La acción digestiva del estómago ayuda a romper estructuras complejas que contienen niacina. Un ambiente gástrico adecuado facilita que el intestino delgado pueda absorber estas moléculas de forma eficiente.

Ácido fólico (vitamina B9)

El ácido fólico es fundamental para la síntesis de ADN y la formación de glóbulos rojos. En los alimentos, los folatos se encuentran como poliglutamatos, que necesitan ser convertidos en formas monoglutamato para su absorción intestinal.

Aunque la conversión principal ocurre en el intestino delgado gracias a enzimas específicas, el estómago contribuye a:

  • Liberar los folatos de la matriz alimentaria proteica.
  • Crear un entorno de pH adecuado para las enzimas intestinales implicadas en su transformación posterior.

En cuadros de hipoclorhidria o resecciones gástricas, la combinación de menor liberación y cambios en el tránsito intestinal puede favorecer una absorción subóptima y, con el tiempo, deficiencia de folato.

Vitamina C y estómago

La vitamina C, o ácido ascórbico, es una vitamina hidrosoluble con potente acción antioxidante, imprescindible para la síntesis de colágeno, la integridad de vasos sanguíneos, piel, cartílagos y defensas inmunitarias.

Su absorción tiene lugar principalmente en el intestino delgado mediante transportadores específicos dependientes de sodio. Sin embargo, su comportamiento en el estómago también es relevante.

Estabilidad de la vitamina C en el medio gástrico

La vitamina C es relativamente estable en medio ácido, por lo que el pH gástrico suele protegerla de la oxidación. Este entorno favorece que llegue en mejor estado al intestino para ser absorbida.

Además, en el estómago la vitamina C puede contribuir a reducir nitritos presentes en los alimentos, ayudando a disminuir la formación de compuestos potencialmente dañinos como las nitrosaminas.

Interacción con el hierro y otros nutrientes

La vitamina C mejora la absorción del hierro no hemo (procedente principalmente de alimentos vegetales) al reducir el hierro férrico ( Fe3+ ) a hierro ferroso ( Fe2+ ), más biodisponible. Este proceso comienza en el estómago gracias al ambiente ácido y continúa en el intestino.

De esta manera, el estómago facilita no solo la protección y tránsito de la vitamina C, sino su sinergia con otros micronutrientes esenciales.

Factores que alteran el rol del estómago en vitaminas hidrosolubles

Varias condiciones médicas, hábitos y tratamientos farmacológicos pueden modificar la capacidad del estómago para colaborar en la correcta utilización de las vitaminas hidrosolubles.

Uso crónico de antiácidos e inhibidores de la bomba de protones

Fármacos como los inhibidores de la bomba de protones (omeprazol, pantoprazol, etc.) o antagonistas H2 reducen la producción de ácido gástrico. A corto plazo, esta disminución generalmente no causa problemas significativos de absorción, pero a largo plazo puede:

  • Dificultar la liberación de vitamina B12 unida a proteínas.
  • Alterar la microbiota gástrica e intestinal, lo que puede afectar la síntesis o aprovechamiento de algunas vitaminas.
  • Modificar la absorción de otros nutrientes que interactúan con vitaminas hidrosolubles.

En pacientes que usan estos medicamentos de manera crónica, especialmente personas mayores, conviene vigilar periódicamente el estado de vitamina B12 e, idealmente, ajustar dieta y suplementación cuando sea necesario.

Cirugía bariátrica y resecciones gástricas

Procedimientos como el bypass gástrico, la gastrectomía en manga y resecciones por cáncer gástrico alteran drásticamente la anatomía y fisiología del estómago. Entre sus efectos se encuentran:

  • Reducción de la capacidad gástrica y del tiempo de mezcla de alimentos con ácido y enzimas.
  • Disminución de la producción de factor intrínseco, crucial para la vitamina B12.
  • Tránsito acelerado hacia el intestino, que puede comprometer la absorción de varias vitaminas.

Por estas razones, tras la cirugía bariátrica suele recomendarse suplementación de vitaminas del complejo B, vitamina C y otros micronutrientes de manera prolongada o incluso de por vida, según el tipo de intervención y la respuesta individual.

Gastritis crónica e infecciones

La infección crónica por Helicobacter pylori, una causa frecuente de gastritis, puede alterar tanto la secreción de ácido como la integridad de la mucosa gástrica. Con el tiempo, esto puede evolucionar hacia gastritis atrófica, con menor producción de ácido y factor intrínseco.

En estas situaciones se pueden observar:

  • Disminución de la absorción de vitamina B12.
  • Alteraciones en la barrera gástrica, que pueden modificar la estabilidad de ciertas vitaminas.

El diagnóstico y tratamiento oportuno de la gastritis crónica, junto con una evaluación adecuada del estado nutricional, son esenciales para prevenir deficiencias vitamínicas a largo plazo.

Señales de posibles deficiencias relacionadas con el estómago

Cuando el estómago no cumple adecuadamente su función en el manejo de vitaminas hidrosolubles, pueden aparecer signos y síntomas que, aunque no son exclusivos, sugieren posibles carencias:

  • Déficit de vitamina B12: cansancio intenso, palidez, taquicardia, hormigueos en manos y pies, problemas de equilibrio, lengua roja y dolorosa, deterioro cognitivo progresivo.
  • Déficit de folato (B9): anemia megaloblástica, fatiga, irritabilidad, alteraciones en mucosa oral y gastrointestinal.
  • Déficit de otras vitaminas B: fisuras en comisuras de los labios, inflamación de lengua, trastornos cutáneos, alteraciones neurológicas, disminución del rendimiento físico y mental.
  • Déficit de vitamina C: sangrado de encías, mala cicatrización de heridas, moretones fáciles, debilidad generalizada, infecciones recurrentes.

Ante la presencia de estos síntomas, especialmente en personas con antecedentes de problemas gástricos, cirugías digestivas o uso prolongado de medicamentos que reducen la acidez, es fundamental realizar una evaluación médica y analítica completa.

Estrategias para proteger la función gástrica y optimizar las vitaminas hidrosolubles

Para favorecer un adecuado aprovechamiento de las vitaminas hidrosolubles a través del rol del estómago, se pueden adoptar distintas estrategias de estilo de vida y alimentación:

  • Cuidar la dieta: priorizar alimentos frescos, mínimamente procesados y ricos en vitaminas del grupo B y vitamina C (frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, carnes magras, huevos, lácteos).
  • Evitar el consumo excesivo de alcohol y tabaco: ambos deterioran la mucosa gástrica y pueden reducir el aprovechamiento de vitaminas.
  • Usar con criterio los antiácidos: no prolongar tratamientos sin supervisión médica y reevaluar la necesidad de fármacos que inhiben fuertemente la secreción ácida.
  • Controlar el estrés: el estrés crónico puede alterar la motilidad y secreción gástrica, afectando la digestión.
  • Consultar al profesional de salud tras cirugías gástricas: seguir pautas específicas de suplementación y control analítico regular.

En algunos casos, la suplementación oral o parenteral de vitaminas hidrosolubles será necesaria de manera puntual o permanente, especialmente cuando existe daño estructural en el estómago o en el intestino delgado.

Conclusión: el estómago como pieza clave en la nutrición de vitaminas hidrosolubles

El estómago no es solo un órgano de almacenamiento y mezcla de alimentos. Es una estructura activa y sofisticada que regula la acidez, secreta enzimas, produce factor intrínseco y modula el tránsito del contenido hacia el intestino. Todas estas funciones influyen de manera directa en el aprovechamiento de las vitaminas hidrosolubles.

La vitamina B12 es el ejemplo más claro de esta dependencia, ya que sin un estómago funcional, con suficiente ácido y factor intrínseco, su absorción adecuada es prácticamente imposible. No obstante, el papel del estómago se extiende también a otras vitaminas del complejo B y a la vitamina C, al garantizar su liberación, protección y correcta presentación al intestino delgado.

Conocer este vínculo entre salud gástrica y vitaminas hidrosolubles permite interpretar mejor síntomas de carencia, orientar estrategias de prevención, ajustar tratamientos farmacológicos y valorar la importancia de un seguimiento nutricional riguroso en pacientes con enfermedades gástricas o tras cirugías bariátricas.

Cuidar el estómago significa, en gran medida, cuidar también el aporte efectivo de vitaminas esenciales para el buen funcionamiento de todo el organismo.

Artículos relacionados

Las Mejores Frutas Ricas en Vitamina C: Beneficios para tu Salud y Cómo Incluirlas en tu Dieta Diaria
8 de octubre de 2025

Las Mejores Frutas Ricas en Vitamina C: Beneficios para tu Salud y Cómo Incluirlas en tu Dieta Diaria

Descubre las frutas más ricas en vitamina C como guayaba, kiwi y naranjas. Aprende sus beneficios para el sistema inmunológico, piel y más, con consejos para incluirlas en tu dieta diaria.

Cómo Evitar Intolerancias Alimentarias: Guía Completa para una Vida Saludable
8 de octubre de 2025

Cómo Evitar Intolerancias Alimentarias: Guía Completa para una Vida Saludable

Descubre cómo evitar intolerancias alimentarias con consejos prácticos: dieta antiinflamatoria, cuidado del microbioma y hábitos diarios. Guía completa para una digestión saludable.

Por qué Debes Consumir Frutas Frescas Todos los Días: Beneficios Increíbles para tu Salud
8 de octubre de 2025

Por qué Debes Consumir Frutas Frescas Todos los Días: Beneficios Increíbles para tu Salud

Descubre por qué consumir frutas frescas diariamente transforma tu salud: beneficios nutricionales, digestivos y mentales. Aprende a incorporarlos en tu rutina para una vida más vital y equilibrada.

    Rol del estómago en la absorción de vitaminas hidrosolubles: función, factores y salud digestiva | bienestarmio